Ser
padres
Ser
padre es guiar, es buscar las respuestas,
es proteger de la lluvia y encontrar recursos
donde no los hay. Cuando nos falta nuestro
padre, es como si se hubiera roto el cielo
y no sabemos qué va a caer.
Con el tiempo descubrí que el honor
y el valor de un padre no se mide por su
trabajo, sino por su ejemplo, su amor e
integridad.
Gracias por haberme dado con tanto amor
todo lo que pudiste, pero sobre todo, gracias
por haber sido maestro de la vida, un motivo
más para estrechar los lazos familiares
y mirar hacia el horizonte.
Hoy, me llena de orgullo tu figura y tu
recuerdo, padre; contigo aprendí
lo que es la sabiduría, el respeto,
la lucha y la familia. Supiste enseñarme
a valorar la vida y a caminar sólo
por caminos rectos.
Y me diste lo mejor de ti, lo mejor de tu
vida, lo mejor que cosechaste en tu camino.
Gracias por tu ejemplo, tu dedicación
y tu amor...